Palabras del presidente José Raúl Mulino
Siento mucha complacencia de estar con ustedes hoy, una vez más, y le deseo al nuevo presidente el éxito y el liderazgo necesario para emprender este año de gestión al frente del principal gremio empresarial del país, del cual en lo personal me siento muy orgulloso.
Como bien dijo el presidente, nuestro país se está ordenando, pero el descalabro era tal que hubo una pérdida de confianza en absolutamente todo, y en algunas cosas con razón.
Lo vivimos con la reforma de la ley de la Caja del Seguro Social: la cantidad de mentiras que se dijeron, y mucha gente se lo creyó, no por mala fe, sino por el hartazgo de años y años de engaños.
En lo personal, pude haber no hecho nada y dejar el problema al siguiente gobierno. Pero no íbamos a llegar allá. En febrero del año pasado, cuando el ministro me indicó que había que aprobar una ley urgente para que el Ejecutivo tuviera la capacidad legal de transferir 97 millones de dólares para pagar las jubilaciones de esa quincena, llegó el momento en que tocamos fondo.
Tuvimos que sacar del bolsillo de todos los panameños para salvar las jubilaciones y pensiones de la Caja del Seguro Social cuando no sobraba dinero. Un año después, esas pensiones están garantizadas.
Mi gobierno aportó los 960 millones que le corresponden por ley en efectivo, y los empresarios asumieron un aumento de la cuota, lo cual reconozco sin afectar al sector laboral. Eso habla muy bien de nuestra clase empresarial.
Los que mintieron solo aportaron palabras. Habiendo vivido esa experiencia, creo que debemos unirnos para el progreso.
No podemos pensar ni un segundo en detener, por manifestaciones o ideologías absurdas, el proyecto del Río Indio. Le estoy dando al Canal de Panamá todo el respaldo político de mi gobierno, respetando su liderazgo en el proyecto, que es de ellos, pero también es un proyecto de país, porque se trata del agua que bebemos y del agua que necesitan los barcos para transitar por nuestro lago.
Panamá y Colón enfrentan un enorme reto por la cantidad de agua que se utiliza cada vez que los barcos cruzan nuestra zona de tránsito.
No se pueden dejar inversiones tiradas ni generar miles de desempleados porque un gobierno hizo un mal acuerdo. Recuerden que en este país hubo fuertes movimientos contra la ampliación del Canal. Reinó la hipocresía en muchos que se oponían por demagogia. Se frenaron obras viales, infraestructura e inversiones.
La generación de riqueza nace de hacer, no de frenar.
Un fallo de la Corte Suprema de Justicia, de obligatorio cumplimiento, declaró inconstitucional la concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal. Dije que no íbamos a improvisar ni ser irresponsables como ocurrió con el problema de la mina.
Esa misma noche me dirigí al país y expliqué lo que haríamos, y es lo que estamos haciendo hasta hoy.
Eran 7,000 empleos directos en ambos puertos, además de ser una actividad estratégica para el país, vinculada a la imagen de Panamá en el mundo y a la cadena de suministro global.
Hoy ambos puertos funcionan bien y son operados por empresas de clase mundial, hasta que licitemos nuevamente el próximo año.
Quiero expresar mi reconocimiento a la mano de obra panameña, porque aunque haya operadores extranjeros, el 100% de la fuerza laboral es panameña.
En materia de turismo, el crecimiento fue del 9% anual. El programa Stopover ha sido un éxito. Próximamente anunciaremos la nueva marca país, que deberá mantenerse en el tiempo.
La economía creció 4% y el sector logístico se expandió, aunque aún falta mucho. Para avanzar, debemos estar unidos todos los sectores que creen en la inversión y el trabajo.
Se han generado más empleos y se mantiene una tendencia positiva, con más de 52,000 nuevos empleos registrados, además del crecimiento del emprendimiento.
No son dádivas ni planes de emergencia; se trata de capacitar a la gente, especialmente a los jóvenes, para que puedan avanzar por sus propios medios.
Sabemos que el Estado muchas veces complica las cosas, pero estamos mejorando para reducir la burocracia.
Los tiempos de refrendo de contratos se redujeron de 121 días a 14 días. Las gestiones de cobro en la Contraloría pasaron de 96 días a 4 días. Se han inyectado más de 18,000 millones de dólares a la economía sin corrupción.
Se han pagado deudas y reactivado obras. El cuarto puente pasó de 0% a 30% de construcción. La tuneladora logró cruzar por debajo del Canal.
Se trabaja para recuperar la vía Interamericana y mejorar la conectividad del país.
Reconozco que el país necesita más transparencia, pero esta se demuestra con hechos, no con discursos.
Se han rescatado obras abandonadas, aunque haya costado más. El dinero proviene de los contribuyentes, y eso es lo más grave cuando se desperdicia.
El gobierno no es una cuenta de ahorro; es para invertir responsablemente en el pueblo.
Debemos sancionar a quienes abandonan obras públicas, porque eso termina costando más al país.
El país necesita conectividad. Lo ocurrido recientemente con el Puente de las Américas demuestra lo vulnerable que somos sin infraestructura adecuada.
Quiero un país que reciba más eventos internacionales, que proyecte lo que Panamá es capaz de hacer.
Hoy el país vive en paz, aunque haya críticas. Había que poner orden, y lo hicimos.
El país crece con trabajo e innovación. Por eso es necesaria una nueva ley de educación.
No podemos seguir con una ley de 1947 en un país que enfrenta la era de la inteligencia artificial. Debemos modernizar la educación pública para igualar oportunidades.
Hay que igualar hacia arriba, no hacia abajo.
En política exterior, hemos impulsado relaciones personales y seguiremos haciéndolo. Estoy preparando una misión importante a Grecia, principal país naviero del mundo.
También avanzamos en acuerdos de turismo para fortalecer ese sector.
Hemos logrado reducir el déficit fiscal de 7.5% a 3.6%, lo que implicó un gran esfuerzo.
El tema del agua sigue siendo crítico. La red de acueductos está deteriorada, pero se están tomando medidas, incluyendo la construcción de pozos.
Existen proyectos inconclusos que requieren inversiones adicionales, como la potabilizadora en Panamá Pacífico.
También se trabaja en el interior del país para mejorar el acceso al agua potable.
Sobre la corrupción, no solo es robar al Estado o cobrar coimas. También es mentir, denigrar y degradar el debate público.
Mi gobierno no tiene círculos de poder ni intermediarios. Nadie puede hablar en mi nombre.
Muchos favores que se solicitan implican violar la ley, y eso no lo permito.
Respeto la independencia de los poderes, pero hay mucho que mejorar en la justicia.
Me preocupa la falta de consecuencias efectivas en algunos delitos, especialmente en crimen organizado.
Apoyo plenamente al contralor para que mantenga el orden en las finanzas públicas.
Deseo éxito a la nueva directiva empresarial. Vendrán tiempos complicados, pero también buenos resultados.
El país merece el esfuerzo de todos para avanzar.
Soy optimista. Quiero que las cosas se hagan bien. Somos humanos, pero trabajamos todos los días para que Panamá siga adelante.
Estoy seguro de que cuento con ustedes.
Muchas gracias.
